South-Cargo-Enero-2022
Inicio Opinión Venezuela condenada y la dictadura legitimada

Venezuela condenada y la dictadura legitimada

Por Daniel Lema Rincón

Con las «mega elecciones» realizadas este domingo en Venezuela, continúa el proceso de embellecimiento de la dictadura venezolana ante la comunidad internacional, aquella interesada en diálogos y negociaciones políticas por encima de la justicia.

Si nos basamos en los números, y de acuerdo a los datos oficiales, con una abstención de alrededor del 65%, el régimen obtuvo 20 de las 23 gobernaciones, y 205 alcaldías de las 335 que estaban en disputa. Para el día en que este artículo se escribe, no hay resultado decisivo sobre la gobernación del estado Barinas.

Más allá de estas cifras, quiero destacar el análisis de las mismas hecho por los participantes; la  oposición que se presentó, los observadores internacionales y el régimen chavista.

El dato más relevante de las elecciones es ese aproximadamente 65% de abstención, que solo indica la desconexión, el descontento y la frustración de los ciudadanos, no sólo con el régimen, sino con esta oposición.

Los distintos «líderes opositores»  participantes, señalaron que habían cometido errores. No fueron capaces de alcanzar la unidad, que les habría dado la oportunidad de ganar muchas más gobernaciones y alcaldías.

Esta oposición  afirma que ahora sí, es hora de hacer una valoración interna -siempre interna-, sobre lo ocurrido. Ha llegado el momento de sentarse y reunirse para alcanzar la unidad perfecta; esa unidad  que el país pide, y de la que no se han dado cuenta hasta ahora.

Transcurridas unas horas, manifestaron que los resultados eran los esperados, porque en realidad lo que se buscaba era hacer un primer contacto, tantear el terreno, y empezar a engrasar la máquina electoral; es decir, que todo era parte del plan, y todo resultado según lo esperado.

Eso sí, lo único que hace falta, es sentarse entre los partidos para -a lo interno, no lo olvide-, revisar esos errores cometidos, negociar, llegar a acuerdos, alcanzar la unidad y sacar a la dictadura.

Los veedores internacionales, concluyeron que en Venezuela no hay separación de poderes, hay ventajismo del régimen contra sus oponentes por el uso de los recursos del estado para hacer campaña electoral. El CNE no es imparcial ni tiene capacidad sancionadora, y en general  se violan las normas y derechos de los ciudadanos.

Precisamente lo mismo que se lleva denunciando años, justamente por lo que las misiones de la UE dejaron de ir al país, y por lo que la oposición política dejó de participar en las elecciones.

Pero claro, resulta que la misión de observadores dijo que esta vez se dieron más garantías que en ocasiones anteriores. Además Josep Borrell comentó que la elecciones se habían desarrollado de forma correcta, y no se diga de Rodríguez Zapatero o Juan Carlos Monedero, líderes de la izquierda mundial donde los haya, que dijeron entre otras cosas, que todo había transcurrido de maravilla, y que se abre un nuevo proceso para Venezuela.

El régimen ha logrado su objetivo, se ha lavado la cara a nivel internacional y ha afianzado su poder a nivel interno.

Por muy deslegitimado que esté, el régimen ha quedado como aquel que hace esfuerzos por dar garantías y espacios a la «oposición». Se esfuerza en mejorar las condiciones de participación, y que hace esfuerzos por mantener y fortalecer la democracia. Felicitaciones.

Fue triste ver cómo el discurso opositor sigue siendo el mismo, aceptan que se cometieron los mismos errores repetidos en cada elección, y las promesas de que ahora sí; se van a sentar  para dirimir diferencias que permitan lograr la unidad, y así alcanzar «el cambio» que todos prometieron durante la campaña, y que ninguno supo explicar cómo se lograría.

Pasaron en cuestión de minutos a convertir la culpa, los errores y las mezquindades cometidas durante el show electoral, en una victoria lograda por los liderazgos políticos, y por la falta de apoyo que tiene el régimen.

Los cambios que se tienen que hacer en la oposición van más allá de «reuniones a lo interno» y  más «negociaciones entre los partidos», simplemente, porque los problemas de los partidos son estructurales y vienen dados a su vez, por los problemas estructurales que padece Venezuela como sociedad.

El drama de Venezuela no empezó con Chávez, no se deje engañar, éste sólo lo aceleró. Empezó con la corrupción surgida durante la «Venezuela saudí», comenzó con RECADI, con la aceptación del surgimiento de cinturones de miseria alrededor de las ciudades, por falta de políticas públicas de ordenamiento territorial, y por la ineficiencia de la famosa reforma agraria.

La miseria que padece hoy Venezuela, empezó cuando se dejó de pensar al país como un todo, y se dio paso a la demagogia y al populismo». Cuando en lugar de planes, proyectos y propuestas, se prometían escaleras para subir al cerro, láminas de zinc para construir casas, y tanques de agua para hacer frente a la ineficiencia en la prestación del suministro de agua.

La degradación de Venezuela, comenzó cuando se permitió la destrucción de la educación y la sanidad pública, así como cuando se dejó quebrar al sistema bancario nacional.

Iberoeconomia.es

Populares

Narciso Debourg, artista cinético venezolano, muere a los 96 años en París

A los 96 años falleció en París el artista Narciso Debourg. Nacido el 14 de marzo de 1925 en Caracas, Debourg fue un pintor,...

Monólogos de Mirna González buscan expandir teatro venezolano en Florida

Presentaciones el 18 y 19 de febrero en el Teatro Insight El Teatro Insight en Boca Ratón, comienza su programación con la obra El Monólogo, ¿Quién...

23 de enero: el día en que los venezolanos exigieron elecciones libres

Ese 23 de enero, los venezolanos salieron a las calles, exigiendo elecciones libres. En 1959 se celebraron. Desde entonces, se recuerda la fecha como...

Delsa Solórzano: «México se opuso al muro de Trump y ahora coloca uno a los venezolanos»

La opositora recordó que los venezolanos no migran porque quieren sino por el deterioro de su calidad de vida En una rueda de prensa, indicó:...
- PUBLICIDAD -

Venezuela condenada y la dictadura legitimada

Por Daniel Lema Rincón

Con las «mega elecciones» realizadas este domingo en Venezuela, continúa el proceso de embellecimiento de la dictadura venezolana ante la comunidad internacional, aquella interesada en diálogos y negociaciones políticas por encima de la justicia.

Si nos basamos en los números, y de acuerdo a los datos oficiales, con una abstención de alrededor del 65%, el régimen obtuvo 20 de las 23 gobernaciones, y 205 alcaldías de las 335 que estaban en disputa. Para el día en que este artículo se escribe, no hay resultado decisivo sobre la gobernación del estado Barinas.

Más allá de estas cifras, quiero destacar el análisis de las mismas hecho por los participantes; la  oposición que se presentó, los observadores internacionales y el régimen chavista.

El dato más relevante de las elecciones es ese aproximadamente 65% de abstención, que solo indica la desconexión, el descontento y la frustración de los ciudadanos, no sólo con el régimen, sino con esta oposición.

Los distintos «líderes opositores»  participantes, señalaron que habían cometido errores. No fueron capaces de alcanzar la unidad, que les habría dado la oportunidad de ganar muchas más gobernaciones y alcaldías.

Esta oposición  afirma que ahora sí, es hora de hacer una valoración interna -siempre interna-, sobre lo ocurrido. Ha llegado el momento de sentarse y reunirse para alcanzar la unidad perfecta; esa unidad  que el país pide, y de la que no se han dado cuenta hasta ahora.

Transcurridas unas horas, manifestaron que los resultados eran los esperados, porque en realidad lo que se buscaba era hacer un primer contacto, tantear el terreno, y empezar a engrasar la máquina electoral; es decir, que todo era parte del plan, y todo resultado según lo esperado.

Eso sí, lo único que hace falta, es sentarse entre los partidos para -a lo interno, no lo olvide-, revisar esos errores cometidos, negociar, llegar a acuerdos, alcanzar la unidad y sacar a la dictadura.

Los veedores internacionales, concluyeron que en Venezuela no hay separación de poderes, hay ventajismo del régimen contra sus oponentes por el uso de los recursos del estado para hacer campaña electoral. El CNE no es imparcial ni tiene capacidad sancionadora, y en general  se violan las normas y derechos de los ciudadanos.

Precisamente lo mismo que se lleva denunciando años, justamente por lo que las misiones de la UE dejaron de ir al país, y por lo que la oposición política dejó de participar en las elecciones.

Pero claro, resulta que la misión de observadores dijo que esta vez se dieron más garantías que en ocasiones anteriores. Además Josep Borrell comentó que la elecciones se habían desarrollado de forma correcta, y no se diga de Rodríguez Zapatero o Juan Carlos Monedero, líderes de la izquierda mundial donde los haya, que dijeron entre otras cosas, que todo había transcurrido de maravilla, y que se abre un nuevo proceso para Venezuela.

El régimen ha logrado su objetivo, se ha lavado la cara a nivel internacional y ha afianzado su poder a nivel interno.

Por muy deslegitimado que esté, el régimen ha quedado como aquel que hace esfuerzos por dar garantías y espacios a la «oposición». Se esfuerza en mejorar las condiciones de participación, y que hace esfuerzos por mantener y fortalecer la democracia. Felicitaciones.

Fue triste ver cómo el discurso opositor sigue siendo el mismo, aceptan que se cometieron los mismos errores repetidos en cada elección, y las promesas de que ahora sí; se van a sentar  para dirimir diferencias que permitan lograr la unidad, y así alcanzar «el cambio» que todos prometieron durante la campaña, y que ninguno supo explicar cómo se lograría.

Pasaron en cuestión de minutos a convertir la culpa, los errores y las mezquindades cometidas durante el show electoral, en una victoria lograda por los liderazgos políticos, y por la falta de apoyo que tiene el régimen.

Los cambios que se tienen que hacer en la oposición van más allá de «reuniones a lo interno» y  más «negociaciones entre los partidos», simplemente, porque los problemas de los partidos son estructurales y vienen dados a su vez, por los problemas estructurales que padece Venezuela como sociedad.

El drama de Venezuela no empezó con Chávez, no se deje engañar, éste sólo lo aceleró. Empezó con la corrupción surgida durante la «Venezuela saudí», comenzó con RECADI, con la aceptación del surgimiento de cinturones de miseria alrededor de las ciudades, por falta de políticas públicas de ordenamiento territorial, y por la ineficiencia de la famosa reforma agraria.

La miseria que padece hoy Venezuela, empezó cuando se dejó de pensar al país como un todo, y se dio paso a la demagogia y al populismo». Cuando en lugar de planes, proyectos y propuestas, se prometían escaleras para subir al cerro, láminas de zinc para construir casas, y tanques de agua para hacer frente a la ineficiencia en la prestación del suministro de agua.

La degradación de Venezuela, comenzó cuando se permitió la destrucción de la educación y la sanidad pública, así como cuando se dejó quebrar al sistema bancario nacional.

Iberoeconomia.es

Populares

Narciso Debourg, artista cinético venezolano, muere a los 96 años en París

A los 96 años falleció en París el artista Narciso Debourg. Nacido el 14 de marzo de 1925 en Caracas, Debourg fue un pintor,...

Monólogos de Mirna González buscan expandir teatro venezolano en Florida

Presentaciones el 18 y 19 de febrero en el Teatro Insight El Teatro Insight en Boca Ratón, comienza su programación con la obra El Monólogo, ¿Quién...

23 de enero: el día en que los venezolanos exigieron elecciones libres

Ese 23 de enero, los venezolanos salieron a las calles, exigiendo elecciones libres. En 1959 se celebraron. Desde entonces, se recuerda la fecha como...

Delsa Solórzano: «México se opuso al muro de Trump y ahora coloca uno a los venezolanos»

La opositora recordó que los venezolanos no migran porque quieren sino por el deterioro de su calidad de vida En una rueda de prensa, indicó:...